viernes, 23 de diciembre de 2011

¿Defensa o ataque?

Este es un tema en el que casi nadie debate, parece claro que todos opinamos que el ataque gana partidos y la defensa campeonatos. Hay otra frase que me gusta más, y es que el ataque siempre va por delante de la defensa, el talento, el trabajo de técnica individual, la inteligencia ofensiva, el conocimiento del juego... Todos esos son aspectos ofensivos que creo que siempre ganan a la mejor defensa que te puedas imaginar.

El problema principal es que no hay tanto talento como músculo, no hay tanto trabajo técnico como trabajo físico, los entrenamientos no se centran en el detalle, si no en el ritmo. Y creo que eso es lo que está haciendo que nuestro deporte pierda en calidad y brillantez en favor de partidos trabados, con muchas faltas, cada vez peores porcentajes de tiro y sin libertad individual en el ataque colectivo.

Hay un ejemplo que contradice mi afirmación y al que daré la vuelta para exponer de ejemplo de lo que quiero decir:

El año pasado el Panathinaikos eliminó al Barcelona, un equipo en mi opinión superior ofensivamente (ojo, los griegos son MUY BUENOS, no digo que sea solo físico y defensa) gracias al trabajo defensivo. Pero ¿qué trabajo defensivo?, es decir, la base sorpresiva de su defensa fue (además de una rotación defensiva de 5 hombres digna de ser estudiada, grabada y colocada en el museo del prado) buscar 2c1 en las salidas de bloqueos a Navarro concediendo mucho el tiro a sus 2 bases.

Que ningún gurú baloncestistico se me ofenda, es un resumen muy simple de una defensa de estudio, pero todo ese trabajo, ese desborde físico, esa gran defensa, no hubiera servido para nada si tanto Victor Sada como Ricky Rubio tuvieran una técnica de tiro correcta para el nivel profesional en el que juegan. Si los dos bases del Barcelona hubieran trabajado más el detalle del tiro, en lugar de los músculos o el ritmo el grandísimo Obradovic hubiera tenido que cambiar su grandísima defensa y, posiblemente, no hubiese tenido ni de largo el mismo resultado.

Valga este ejemplo para defender mi postura en favor del trabajo ofensivo, del baloncesto balcánico, del talento por encima del músculo, del detalle por encima del ritmo, etc...


Para empezar: entrenar

Una de las motivaciones principales que me lleva a realizar esta entrada es la preocupación que me genera la mentalidad de los entrenadores de base en el baloncesto que conozco que es el asturiano.
Para empezar debo dejar claro que nunca he entrenado en categorías mini, pero sí he leido mucho, hablado con algunos de los mejores entrenadores que conozco y trabajado con técnicos de base, lo cual me ha facilitado poder tener una opinión al respecto.

Me preocupa que lo importante para los entrenadores de base son los resultados y no los méritos, y sobre todo los resultados competitivos.
Para empezar creo que todo club o colegio con base debe tener un director deportivo exclusivo para la base, y éste debe tener unas nociones claras de formación y educación deportiva así como exponérselas a los entrenadores y hacerlas cumplir tomando medidas en caso de que no sea así.

Este director deportivo o coordinador (el nombre del cargo es poco relevante) debe saber de que nivel se parte y marcar los objetivos que deben cumplir los jugadores o jugadoras. Estos objetivos deben ir orientados a la formación como jugador y no a la competitividad como equipo, resumo esto en lo siguiente:

Para mi todos los aspectos que a continuación expongo deben ser más importantes que el mero hecho de conseguir un resultado o otro en el marcador.

-Los niños o niñas deben finalizar con ambas manos una entrada a canasta.
-Deben saber botar con ambas manos
-Deben tener una correcta mecánica de tiro.
-Deben tener unas normas y el entrenador debe hacérselas cumplir por igual al mejor y al peor (en el banquillo no se come, no se habla con los padres, se anima, en la pista se respeta a compañeros y rivales, a los árbitros... pueden ser algunos ejemplos)
-Técnica de defensa individual, técnica de rebote...
-Comunicación en pista.

Estos son algunos objetivos que un entrenador de formación debe cumplir por delante de ganar o perder y un coordinador debe comporbar semanal, mensual o anualmente.

Creo que este es un pequeño ejemplo del camino que se ha de seguir para formar, establecer objetivos de formación y hacerlos cumplir.

Debemos combatir la "titulitis" que muchos clubes fomentan entre sus entrenadores sabiendo que muchas veces un tiro libre fallado por una jugadora rival en la prorroga separa el entrenador campeón del perdedor, cuando lo realmente importante es el trabajo que uno u otro han realizado a lo largo del año. Hay entrenadores en Asturias que viven de un rebote ofensivo que un jugador suyo convirtió en canasta en los últimos segundos de la prorroga de una final a 4 y con ello creen que han hecho un gran trabajo sin contar las mejoras que sus jugadores han tenido en ese año.

En definitiva, debemos entrenar para formar y no para ganar. Huyo de la coletilla que se suele poner a este tipo de afirmaciones "a todos nos gusta ganar" sinceramente, prefiero perder un partido de alevines donde mis niños sean capaces de anotar entradas con su mano mala, de realizar tiros con una mecánica correcta, por ejemplo, que ganarlo porque mis niños metan entradas por la izquierda con la mano derecha y tiros a dos manos.

Presentación

Bienvenidos a mi nuevo blog. Soy entrenador de baloncesto y he decidido crear un blog para opinar y hablar sobre temas relativos a este deporte desde un punto de vista crítico. No es un blog en el que publicar noticias, si no intercambiar opiniones para llegar a puntos de acuerdo con el fin de mejorar un deporte que cada vez se está convirtiendo más en un camino en búsqueda de la realización personal desde el punto de vista de los entrenadores, que en la realización y formación de jugador@s de baloncesto que debería ser el objetivo capital.